Un número más

El pasado día 22 de octubre pude leer el relato de Pilar que apareció en una noticia del Periódico Hoy de unos acontecimientos ocurridos muy cerca de nosotros y sobre el cual me gustaría poder hacer algunas reflexiones por lo que lo transcribo y comento:

«No estoy dispuesta a que seamos tres víctimas más en un informativo»         

Pilar Díaz pide que se le proteja tras la puesta en libertad de su expareja, que intentó entrar en su casa rompiendo la puerta con un hacha.

El pasado 4 de octubre HOY publicaba la noticia de que un hombre había intentado acceder a la casa de su exmujer en San Francisco de Olivenza golpeando la puerta con un hacha. La actuación de los vecinos, que oyeron los golpes y llamaron a la Policía, evitó males mayores. El agresor fue detenido.

(En este párrafo me quedo con dos cosas importantes: 1º la forma en la que el agresor intenta acceder a la casa, que posteriormente os comentaré y 2º la actuación de los vecinos, se mojaron que es lo que hay que hacer en lugar de mirar a otro lado y taparse los oídos, si no es por ellos seguramente la noticia sería otra)

pilar

Tres semanas después, las víctimas de este suceso, Pilar Díaz Méndez y sus hijas, siguen aterrorizadas por el intento de agresión que sufrieron. Pilar tiene 41 años y sus hijas, Sofía y Ana, 4 y 10. Ahora buscan apoyo psicológico y, tras la puesta en libertad del agresor, quieren protección.

(En este pequeño párrafo hay tres cosas a destacar: 1º en el se habla de un intento de agresión, lo siento pero yo creo que mucho más real y claro sería hablar de un presunto intento de asesinato, y sino para que va con un hacha, yo por lo menos lo veo muy claro. 2º Pilar no pide gran cosa, tan solo pide atención psicológica y seguridad, ambas indispensables y las cuales espero que tanto el Instituto de la Mujer, los Servicios Sociales de su ayuntamiento y los cuerpos de seguridad ya hayan puesto a su disposición. Y 3º pero muy importante de recalcar, el agresor está en la calle. Lo siento en mi cabeza no cabe que un individuo que va con un plan premeditado, que se lía a golpes con un hacha contra la puerta donde reside su expareja y dos criaturas puede estar en la calle a sus anchas. No soy jurista, pero una de dos, o se ha aplicado mal la ley, o la ley tenemos que cambiarla volando ya que podríamos terminar como en el antiguo oeste) pero sigamos que no tiene desperdicio

La sentencia del juicio celebrado la pasada semana contra J.P.S.C., por el intento de acceder a la vivienda de su exmujer armado con un hacha, fija una condena de seis meses de cárcel y establece una orden de alejamiento de un kilómetro durante 18 meses. Pero J.P.S.C.no entrará en prisión porque no tiene antecedentes penales. En España las condenas inferiores a dos años de reclusión no implican la entrada en la cárcel siempre que el acusado no acumule otras condenas previas.

(Aquí me quedo con una pregunta, ¿Quién es J.P.S.C.? vamos a ver, de la Víctima sabemos nombre y apellidos, su lugar de residencia, de donde procedía y además foto de ella y sus hijas, que aunque están distorsionadas, quienes la conocen seguro que las reconocen, pero del agresor que tenemos, ¿sus iniciales? De verdad esto tiene que cambiar, yo quiero saber nombre y apellidos, profesión, donde vive, y cuanto más datos mejor. Si se ofrecieran todos estos datos públicamente más de uno, no digo todos claro está, pero más de uno se lo pensaría dos veces y más si los hechos ocurren en el ámbito rural, donde el que dirán para muchos es más que importante.)

En este caso, la sentencia establece que esa suspensión del ingreso en la cárcel no se aplicaría si el reo incumple la orden de alejamiento en un plazo de dos años. Es decir, si el agresor intentara acercarse a Pilar entraría inmediatamente en prisión, según explica la abogada de la víctima. No obstante, la letrada recurrirá la sentencia para tratar de que el condenado cumpla efectivamente la pena e ingrese en la cárcel.

(La verdad es que sale muy barato intentar asesinar a tres personas, y además, si no lo consigues, las consecuencias son escasas para el “intento de asesino”, pero la Víctima, o mejor dicho Víctimas, lo son de por vida y es algo que nunca olvidaran)

Natural de Jerez de los Caballeros, Pilar reside desde hace tres años con sus dos hijas y su actual pareja en San Francisco de Olivenza, lugar al que llegó con la esperanza de poner distancia a una situación insoportable, según relata, derivada de la agresividad de su exmarido. Afirma que padece una enfermedad neurológica que impulsa ese comportamiento. Pilar explica que le pidió durante años que se tratara. Pilar asegura haber sufrido agresiones durante una década de matrimonio y amenazas desde su separación en 2010. Afirma que las ha denunciado.

 (Claro está que cualquier persona que comete un asesinato o intenta llevarlo a cabo bien no está, el hecho de que Pilar justifique su intento de asesinato indicando que su expareja padece una enfermedad neurológica, viene de una vida continua sufriendo violencia machista y del sometimiento que ello conlleva. Si se padece una enfermedad, que se la hubiera tratado antes, que es curioso que todos sean conscientes de este tipo de síntomas justo después de cometer un delito y encima lo intenten usar como atenuante.

 También hay que destacar otro punto, si Pilar lo ha denunciado en anteriores ocasiones, donde hubo amenazas y agresiones, ¿No se está dando nadie cuenta que el agresor ha subido un peldaño más del escalón y está a punto de llegar a la cúspide si se lo permitimos? Para mí, más claro el agua y si no se hace nada posiblemente pronto volveremos a tener noticias de un nuevo asesinato)

Visitas a la pedanía

Tras la separación, el exmarido visitó varias veces la pedanía haciéndose pasar por un familiar de Pilar que la buscaba para entregarle un regalo. Con este engaño, J.P.S.C. obtuvo la dirección de su exmujer conversando con los vecinos, como explica la víctima.

La sentencia dictada hace unos días pondrá en marcha el protocolo de protección de víctimas de violencia de género. Pilar ha acudido a los Servicios Sociales y a asociaciones de protección de víctimas para solicitar ayuda y algún sistema de comunicación. La mala cobertura telefónica en la pedanía de San Francisco puede impedir que avise a tiempo si detecta la presencia de su expareja, que inicialmente acudía en su propio coche, un Peugeot 406 color gris, a buscarla y después lo hacía en taxis.

(Si esto no describe la premeditación de sus intenciones no sé qué más hace falta, bueno si, que hubiera logrado su fin)

Gracias a la actuación ciudadana y de dos agentes de policía, el intento de agresión de J.P.S.C. no llegó a mayores. Según Pilar, tras su detención, su exmarido aseguró que solo había venido a pedirle dinero.

Pero Pilar no está tranquila. Tiene miedo de que la próxima vez suceda algo grave. «Parece que tiene que haber sangre para que se haga algo», se lamenta. «No estoy dispuesta a que seamos tres víctimas más en un informativo. Que un alcalde ordene después guardar días de luto no sirve para nada».

(Los minutos de silencio efectivamente como dice Pilar no sirven para nada, tan solo para satisfacer egos insatisfechos y autojustificación de conciencias, pero a las Víctimas y sus familias no les valen para nada)

Entre los servicios consultados por Pilar está Atenpro (Servicio Telefónico de Atención y Protección para víctimas de la violencia de género), prestado por Cruz Roja Española y basado en un dispositivo de telefonía móvil y telecomunicación que permite que las usuarias puedan entrar en contacto en cualquier momento con un centro atendido por personal específicamente preparado para dar una respuesta adecuada a su situación.

Desde el Centro de Atención se contacta además periódicamente con las usuarias de Atenpro con el objetivo de realizar un seguimiento permanente dentro de un servicio disponible las 24 horas del día, los 365 días del año y sea cual sea el lugar en que se encuentren.

En definitiva, tenemos que mirar en nuestro interior y ver que parte de la culpa es nuestra, por un lado la sociedad en su obligación de implicarse en la solución de este importante problema y dejar de mirar para otro sitio; los poderes legislativos y judicial en crear las herramientas necesarias para poder poner entre rejas a quien atenta contra la vida; la administración en atender como es debido y proporcionar los recursos necesarios para que en un futuro, espero no muy lejano, esto deje de suceder.

Todos tenemos que aportar nuestro granito de arena para hacer una sociedad libre de Violencia Machista y de YgualeX

Si quieres ver la noticia original en el Periódico Hoy pincha aquí

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