Es como saltar desde el balcón sin un colchón debajo

Este es un artículo que aparece en el periódico ABC el pasado día 8. Si quieres ver el original pincha Aquí

Enero fue un mes negro para las mujeres en España. Según los datos ofrecidos por el Ministerio de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad, 8 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o exparejas, exactamente 5 más que en el mismo mes del año pasado. Febrero, con 3 mujeres muertas, también fue peor que el mismo mes del año pasado y diciembre de 2015 marcó el máximo de asesinatos machistas desde julio de 2012. Esta tónica ascendente se refleja, igualmente, en los recuentos anuales, que dejan a las claras que algo no funciona porque, desde el año 2011, el número de asesinatos machistas no ha parado de crecer.

«Es como si te animan a saltar desde el balcón pero no te ponen un colchón debajo». Con esta metáfora compara Exdra Noguera, secretaria y tesorera de la Asociación de Mujeres Víctimas de la Violencia de Género Miriadas, lo que sienten —en virtud de su experiencia— muchas mujeres que se animan a denunciar y luego se topan con los dos problemas a los que Noguera achaca este problema: «Ni la ley está bien redactada ni se aplica tal cual».

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«¿Por qué los hombres matan y las mujeres no?»

Fátima Arranz, socióloga y coordinadora del Máster en Igualdad de Género de la Universidad Complutense de Madrid, prefiere hablar, por su parte, de la violencia contra la mujer como «un problema estructural» de nuestra sociedad más que de una causa milagrosa que pudiera acabar con ella de un día para otro. «Soluciones mágicas no hay. Ojalá las hubiera. Es un problema difícil pero hay que empezar por reconocerlo», suscribe Arranz, quien considera que los políticos no hacen lo suficiente por erradicarlo o, al menos, por intentarlo.

«Los poderes públicos no quieren afrontarlo», lamenta la socióloga, quien expone que enfrentarse a un problema así tendría una importante incidencia en aquel partido o representante que lo intentara. «Los políticos suelen hacer sus políticas pensando en las siguientes elecciones y aquel que lo afrontara, pagaría un precio», vaticina Arranz, quien condena que los políticos no señalen abiertamente el problema.

«Claro que sabemos cuál es, pero no se dice», critica la profesora, quien acto seguido eleva una pregunta: «¿Por qué los hombres matan y las mujeres no?». Arranz propone a los políticos que se lo cuestionen antes de desvelar el que, a su juicio, es el problema social que sustenta la violencia machista:«Mantenemos -como sociedad- que la violencia en los varones es positiva», zanja.

Menos violencia

La investigadora, ante esta circunstancia, apuesta por esa máxima de «grandes soluciones para grandes problemas». En este punto entran en juego los medios de masas y de comunicación que, a su parecer, son actualmente los canales por los que se distribuye ese mensaje. Arranz aboga por controlar la violencia en cine y televisión, por ejemplo, algo que —si fuera posible hacer a nivel nacional— únicamente podrían hacer los legisladores, también conocidos como políticos.

«Habría que decirles a las cadenas de televisión que controlaran que no hubiera tanta violencia, que se hicieran programas más igualitarios y claro, todo eso tiene un coste», resume la experta. «Se dedican a la política y no a los problemas de la gente», completa Noguera, quien pide al Gobierno «implicación» con esta problemática; una implicación que mantienen las asociaciones como la que fundó con su madre, ambas víctimas de este tipo de violencia.

«Vimos que estábamos solas, sin apoyos, que la víctima quedaba como si fuera la loca, que nadie te cree y además nos fuimos topando con otras mujeres con la misma indignación que nosotras y entonces decidimos unirnos y crear la asociación en 2002, un año después de tener que irnos de casa», recuerda Noguera, quien presencio entonces cómo su padre intentó matar a su madre y la amenazó de muerte, junto a sus hermanas.

Nada nuevo

«No es que aumenten los casos, la sociedad ve más casos en televisión pero no aumentan, lo parece, pero no aumentan, ya estaban hace 10 o 20 años», argumenta Noguera, quien insiste en que la actual Ley Integral de Violencia de Género «es insuficiente».

Las cifras al respecto las aporta el último boletín estadístico (del mes de diciembre), elaborado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad —institución con la que este diario ha contactado, sin éxito, para conocer su versión— y que incorpora los datos del Sistema de Seguimiento Integral de los Casos de Violencia de Género (Viogen). Con arreglo a esta fuente y según recoge Efe, en España hay 52.005 mujeres maltratadas que se encuentran en situación de riesgo.

El objetivo del Viogen es evaluar el riesgo de las víctimas de violencia machista y de él también se extraen otros datos preocupantes como que, de las 52.005 víctimas, 7 viven bajo la etiqueta de «riesgo extremo» u otras 100, con «riesgo alto».

La salida

Una de las últimas campañas con la que el Ministerio intentó erradicar esta lacra sostuvo el lema «hay salida», un camino que, según considera Noguera, pasa por «aplicar bien la ley y, en algunos casos, mejorarla» porque, según denuncia esta mujer, sólo se cumple al pie de la letra «en algunos casos».

Noguera, igual que Arranz, es muy crítica con los políticos quienes, según su criterio, únicamente parecen concienciados durante los días previos al 25 de noviembre, el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. «Del 20 al 25 de noviembre se ponen en contacto con nosotras,después no volvemos a saber nada de ellos», lamenta Noguera, quien destapa que ésta es una práctica habitual entre los políticos, sea cual sea su color.

«Cuando llega esa jornada, todos están contra la violencia de género, pero ese mismo día hay un juez que no le está concediendo a una mujer una orden de alejamiento porque no puede demostrar maltrato psicológico y a la semana aparece muerta», arremete la secretaria de la Asociación Miriadas.

«La solución la veo, en principio, en que los partidos políticos se tienen que tomar en serio esta violencia, no sólo con las víctimas, sino que también hay que estudiarla y tomar medidas, tiene que haber una verdadera igualdad», propone Arranz quien, para concluir, aporta una clave que quizá pudiera haber evitado que le arrebataran la vida a 60 mujeres en 2015, que 54 historias fueran sesgadas en 2014, que 2016 ya se haya cobrado 11 vidas en apenas dos meses, o que hoy en día haya, al menos, 7 mujeres maltratadas en riesgo extremo de ser asesinadas.

«La violencia comienza mucho antes que el asesinato», resuelve Arranz. Quizá por ahí se pueda intentar algo porque con cada suceso, además de perder una vida hay otras tantas vidas invisibles, como las de los hijos y familiares de las víctimas, que resultan, para siempre, marcadas.

Nuestra reflexión

«Es como si te animan a saltar desde el balcón pero no te ponen un colchón debajo» Y tanto que es así, tenemos campañas animando a denunciar, pero no atendemos esas denuncias como se debe. Hace poco, una asociación amiga que impartió unas importantes jornadas ante más de 100 policías que forman parte de equipos de atención directa a Víctimas de Violencia de Género, se le ocurrió preguntar a todos los asistentes si conocían la aplicación Libres y tan solo uno de los más de 100 asistentes la conocía. ¿Como es posible? os recuerdo que estamos hablando de profesionales, pero al parecer no de profesionales cualificados.

«Soluciones mágicas no hay. Ojalá las hubiera. Por supuesto que no hay soluciones mágicas, pero tenemos que empezar a trabajar ya cambiando nuestra forma de actuar. En la actualidad estamos tratando el problema sin atacar la raíz. Cada año que pasa y no educamos a nuestros jóvenes estamos perdiendo futuras generaciones. La EDUCACIÓN es primordial, pero por supuesto sin dejar de atender CORRECTAMENTE a todas las mujeres que tienen que convivir con la Violencia de Género todos los días.

«Los poderes públicos no quieren afrontarlo» Totalmente de acuerdo con Fátima Arranz. Por desgracia nuestros dirigentes están más pendientes de la FOTO que de solucionar nuestros problemas, cuando tenían que tener muy claro que el mero hecho de la existencia de una Asociación que lucha por erradicar la Violencia de Género es equivalente al fracaso de su trabajo, trabajo que le ha sido encargado por los ciudadanos y para los ciudadanos, no para ampliar su álbum de fotos.

En definitiva, si queremos conseguir erradicar poco a poco la Violencia de Género nuestros dirigentes, que son los que hacen y deshacen, tienen que empezar por implicarse de verdad, tienen que destinar los recursos necesarios en todos y cada uno de los aspectos necesarios: educación, atención, información, prevención…..  déjense de FOTOS y empiecen por  remangarse las mangas de la camisa y a trabajar, estamos hablando de vidas no de números y estadísticas.

 

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